BREVES NOTAS Y DATOS ADJUNTOS

 


Ma. Cristina Terceros Suárez

(1) Grocio, Grotius (Hugo de Groot) 1583-1645. Célebre por la precocidad de su inteligencia y por la variedad de sus conocimientos. Después de haber escrito su Apología, publicó su Gran Tratado sobre el Derecho de la Paz y de la Guerra en 1625, el cual, acogido en general con fervor, ha sido considerado por mucho tiempo como el Código de las Relaciones Internacionales. Tanto por su carácter como por sus escritos, Grocio ha sido considerado uno de los hombres más notables de su época, y uno de los más dignos de respeto y de admiración. Su De Jure Belli et Pacis ha sido muchas veces impreso, anotado, comentado y traducido a todas las lenguas de Europa.

(2) Carlos V o Carlos I. Emperador de Alemania y rey de España. Hijo de Felipe el Hermoso, archiduque de Austria, y de Juana la Loca, quien era a su vez hija de los Reyes Católicos, Fernando e Isabel. Nació en Gante el 24 de febrero de 1500. Fue proclamado Príncipe de Asturias en 1506. Recibió su educación de su tía Margarita de Austria, de Guillermo de Croy, Señor de Chièvres, y de Adriano de Utrecht. De Archiduque de los Países Bajos pasó a ceñirse la corona de España ante el fallecimiento de su abuelo materno, D. Fernando de Aragón, en 1516. El cardenal Jiménez de Cisneros reprimió una sublevación en Castilla y luego cayó en desgracia. Los españoles se mostraban ya muy descontentos con el Emperador y con sus consejeros flamencos. A la muerte de su abuelo paterno, el Emperador Maximiliano I de Alemania, heredó las riquezas de la Casa de Austria, solicitó con empeño la corona imperial y a fuerza de intrigas y de dinero se la arrebató a su rival, Francisco I de Francia, en 1519. Con bastante trabajo pudo obtener algunos subsidios de los castellanos. Confió la regencia a Adriano de Utrecht, supo ganarse a Enrique VIII de Inglaterra y a su ministro Wolsey y se hizo consagrar en Aquisgrán el 23 de octubre de 1520. Alemania por aquel entonces era presa de las ideas predicadas por Lutero. Carlos V presidió la Dieta de Worms y ésta condenó al reformador. Lleno de ambición y amenazado por el rey de Francia, se unió a Enrique VIII y a León X, abriendo la campaña contra los franceses en 1521. Éstos se vieron rechazados en Navarra.

(3) Erasmo (Desiderio) 1467-1536. Conocido también como Erasmo de Rotterdam por haber nacido en esa ciudad. Fue, según las expresiones de su epitafio, “un hombre ilustre de todas las maneras, de una educación universal e incomparable y de una prudencia igual a su ciencia”. Hijo natural y huérfano desde los 13 años, estudió las Letras Antiguas en la Escuela de Deventer y pronunció sus votos en el Convento de Stein o Emaús, cerca de Gouda, en 1487. Fue innovador, atacando la disciplina eclesiástica, pero se separó de Lutero cuando el reformador quiso cambiar los dogmas, y se propuso defender contra él la causa del libre albedrío y de la tolerancia religiosa. Los teólogos católicos le acusaron de ignorancia, los frailes de herejía y los protestantes de idolatría. Sin embargo, Erasmo rehusó constantemente el condenar a ningún partido. No negó sus buenos oficios a los católicos ni a los protestantes, queriendo tomar un papel de moderador y de conciliador. En 1527 decía en Basilea que los innovadores se desencadenan contra las imágenes de los santos, los hábitos sacerdotales y la celebración de la misa, lo cual consideraba un gran error porque así se extravían las masas ignorantes sublevándolas. Afirmaba que vale más conservar la forma actual del Culto que sustituirla por otra, quizás peor, por medio de trastornos violentos. Cuatro años después apareció su hermoso libro sobre la Paz de la Iglesia, De amabili Ecclesiae Concordia, en el que se esfuerza en probar que sin la unidad de la Iglesia la paz cristiana es imposible y que toda secta no es más que una tea de discordia. Este lenguaje, tan razonable y cristiano, no podía ser oído por nadie en una época de luchas y de exaltación religiosa. Fue menester medio siglo de combates y de ruinas para apaciguar los odios exasperados. Erasmo, al menos, trató de quitar de la vestidura de oro de su siglo esas manchas de fango y sangre que debían de ser tan difíciles de lavar. Sus obras principales incluyen los Coloquios, el Elogio de la Locura, sus Estudios sobre el Renacimiento y el De Amabili Ecclesiae Concordia.

(4) Pío XII (Cardenal Eugenio Pacelli). En el año de 1946 se sentaba en el trono del Vaticano este soberano Pontífice. Pío XII gobernó la Iglesia entre 1939 y 1958. A él le tocó vivir, como Príncipe de la Iglesia y sucesor de San Pedro, el mayor conflicto bélico de la historia de la Humanidad, la Segunda Guerra Mundial, desarrollada entre 1939 y 1945.

(5) Estagirita. Natural de Estagira, antigua ciudad de Macedonia situada en la Península Calcídica. Estagira era la patria de Aristóteles. En la actualidad tiene el nombre de Stavro.

(6) Vaudenses o Valdenses. Sectarios llamados así, según se dice, aunque sea poco probable, en razón del nombre de su jefe o patriarca, Pedro Valdo o Vaux. A mediados del siglo XII se les encuentra en Lyon bajo los diferentes nombres de Pobres de Lyon, Humillados o Zuecos. Hacían alarde de observar una gran pureza de costumbres, y por eso les llamaban también los cátaros, término originario de una palabra griega cuyo significado es puros. Querían que la Iglesia volviese a su pobreza primitiva, atacaban a la Jerarquía Eclesiástica, pedían la traducción de los Santos Evangelios a la lengua vulgar y tenían sus propios sacerdotes, a quienes llamaban barbas. Se les confundía, pero sin razón, con los albigenses y sufrieron la misma suerte que estos, habiendo sido perseguidos y exterminados por el hierro y por el fuego. En el siglo XIII se refugiaron en las montañas de la Provenza y del Piamonte y allí vivieron en pacífica oscuridad hasta el siglo XVI. Entonces trataron de unirse a los protestantes, cuya tentativa atrajo sobre ellos nuevas persecuciones. Arrastrado y empujado por sus enemigos, el Parlamento de Aix los condenó a ser exterminados. Esta sentencia, sancionada en 1545 por Francisco I de Francia, fue ejecutada sin misericordia. De Oppede, La Garde y Guerin, al frente de los soldados, destruyeron los pueblos de Merindol y de Cabrières y las demás aldeas en que vivían. Muchos de ellos fueron muertos y otros conducidos a las galeras. Algunos consiguieron escapar y se refugiaron en los Alpes, otros en el Piamonte y en Suiza. Estos últimos fueron perseguidos hasta en sus montañas entre 1686 y 1687. Se les hizo, en fin, una guerra a muerte a instigación del gobierno francés. Pero Víctor Amadeo permitió a los barbets que volviesen a sus pueblos en 1689. A mediados del siglo pasado existían todavía unos 20.000 de ellos.

(7) Wiclef o Wycliffe (Juan de). Heresiarca célebre nacido en Hipswell, condado de Yorkshire (1324-1387). Fue director del Colegio de Balliol de Oxford en 1361, y luego del de Canterbury en 1365. Viéndose destituido por Langham, arzobispo de esta última ciudad, en 1367 empezó a hacer la guerra a los monjes mendicantes. Defendió a Enrique III, quien se negaba a pagar el tributo como vasallo de la Santa Sede. En esta ocasión recibe del rey la rica prebenda de Lutterworth en el Condado de Leicester, llegando al rango de capellán de este condado. El clero le atacó con virulencia. Al empezar el reinado de Ricardo II, Wiclef comparece ante un Tribunal Eclesiástico en Londres, pero fue defendido por el Duque de Lancaster y por el Mariscal de Inglaterra, Enrique Percy. Contando además con el apoyo de los lollardos y con las disposiciones hostiles de los ingleses hacia el pontificado, atacó al catolicismo bajo el punto de vista dogmático, sosteniendo que la Iglesia de Roma no tenía preeminencia alguna, que el clero y los monjes no debían poseer bienes temporales ni tener jurisdicción especial o cargos públicos. Negó la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía, los Sacramentos del Orden Sacerdotal y del Matrimonio, las Indulgencias, los rezos por los difuntos, la necesidad de la confesión y la condenación de los niños muertos sin bautizar. El Sínodo de Londres condenó 24 de sus proposiciones en 1382 y Ricardo II, no obstante la oposición de la Cámara de los Comunes, mandó que se encarcelara a cuantos se atrevieran a sostener sus opiniones acerca de la Eucaristía. Muchos eclesiásticos, bajo el nombre de pobres sacerdotes, se agruparon en torno a Wiclef y propagaron estas doctrinas. El célebre heresiarca traducía él mismo la Biblia a la lengua vulgar. Concluyó sus días en Lutterworth, después de haber abierto los cimientos a la Reforma del siglo XVI. Muchos de sus libros fueron quemados en 1410 y han desaparecido, mientras que otros han quedado en manuscritos. Entre sus impresos figuran Dialogorum libri IV (1525), Wycliffe's Wicket (1546), Against the orders of the begging friars (1608), la Traducción del Nuevo Testamento (1731), The Last Age of the Church (1840) y Tracts and treatises of John de Wycliffe (1845).

(8) Las Casas (Bartolomé de). Prelado español nacido de familia noble en Sevilla en 1474. Acompañó a su padre, quien había seguido a Cristóbal Colón en el primer viaje que éste hizo. Entró en la Orden de Santo Domingo y volvió a América como misionero. Fue gobernador de la colonia de Cumaná y obispo de Chiapas. Dedicó toda su vida a la defensa de los indígenas. Realizó muchos viajes a Europa para abogar por ellos ante el Emperador Carlos V. Escribió y discutió contra Sepúlveda, quien sostenía la necesidad de exterminar a todo aquel que se resistiera al bautismo cristiano. No aconsejó, como se ha dicho alguna vez, el comercio de los esclavos. Este comercio ya existía antes de que él llegara a las tierras descubiertas, y él más bien luchó abiertamente contra él. Volvió a su patria en 1551 y murió en 1566. Entre sus obras se cuentan la Brevísima relación de la destrucción de las Indias (Sevilla, 1552), traducida al latín con el título Narratio regionum Indicarum per Hispanos quosdam devastatarum (Fráncfort, 1598) y al francés como Tyrannies et cruautés des Espagnols (Amberes, 1679). Las Obras de Las Casas, recopiladas en 1552 y muchas veces reimpresas, han sido traducidas por Llorente (París, 1822).

(9) Sepúlveda (Juan Ginés de). Historiador español nacido cerca de Córdoba hacia 1490 y fallecido en 1573. Procedía de una familia noble pero de escasa fortuna. Estudió en Alcalá y fue discípulo de Pomponazzi en Bolonia. En 1536 llegó a ser Cronista de Carlos V y luego preceptor de su hijo Don Felipe. Trató de justificar el despotismo, las Guerras de Conquista y los excesos de los españoles en América, motivo por el cual tuvo numerosos adversarios, entre los que se contaba Fray Bartolomé de las Casas. Dejó varias obras de Teología y sobre todo de Historia, escritas con una nobleza que le valió el título de el Tito Livio español. Sus principales obras son Rerum gestarum Aegidii Albornotii cardinalis libri III (1521), De fato et libero arbitrio libri III (1526), De ritu nuptiarum et dispensatione (1531), Apologia pro libro de justis belli causis (1550) y Epistolarum libri VII (1557). También tradujo al latín algunas obras de Aristóteles, como los Meteoros y la Política.

(10) Áulico (Consejo). Tribunal creado por el Emperador de Alemania, Maximiliano I, abuelo de Carlos V, en 1501, para juzgar las causas de la jurisdicción del Emperador. Estuvo muchas veces en competencia con la Cámara Imperial, Tribunal Supremo del Imperio.

(11) Stepinac (Aloysius). Prelado yugoslavo (1898-1960). Fue arzobispo de Zagreb en 1937 y Primado de la Iglesia Católica de Yugoslavia. En 1946, año en que fue escrita esta tesis, fue acusado de actividades contra el Estado y condenado en octubre a dieciséis años de trabajos forzados. En diciembre de 1951 fue liberado de la prisión y confinado a su pueblo natal de Krašić. El Gobierno de Belgrado declaró no reconocer su carácter de prelado. Fue nombrado cardenal en 1953 y murió en su pueblo natal de Krašić en 1960.

(12) Hobbes (Tomás) (1588-1679). Célebre filósofo inglés nacido en Malmesbury (Wiltshire). Estudió en Oxford y escribió tarde, pues tenía 40 años cuando publicó su primera obra, la traducción de Tucídides. Cuando publica el Leviatán en 1651, donde compara al Partido Popular con un animal furioso al que no puede domesticarse y al que es preciso poner el bozal, subleva contra él a los anglicanos y a los católicos. El autor, quien vivía refugiado en Francia desde 1640, toma la decisión de volver a Inglaterra, donde se le permite dedicarse en paz a sus trabajos filosóficos y literarios durante los gobiernos de Cromwell y de Carlos II. En 1668 imprimió una edición completa de las obras que había publicado con el título de Lógica, Filosofía primera, Física, Política y Matemática (Ámsterdam). Los principios de Hobbes en Política han sido condenados sin apelación. En Filosofía se le censura con razón la confusión que hace del pensamiento con la sensación y su terrible naufragio entre el materialismo y el ateísmo. Finalmente, en Moral se le reprocha el hacer del interés personal el móvil de las acciones humanas.

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