Se ha dicho, con razones que debemos estudiar en
profundidad, que el “modelo económico regional” sufre de debilidad en
determinados aspectos y que hará falta esfuerzo conjunto para superar las
dificultades que, por situaciones coyunturales o deficiencias estructurales,
vendrán más tarde o más temprano. No es malo que nosotros mismos, los más
interesados en nuestro progreso y desarrollo, señalemos esas flaquezas -sin
caer, por ello, en lo contrario de los criticados triunfalismos- pero a la
denuncia deberíamos siempre acompañar la solución, o cuando menos la idea hacia
una solución.