DATOS DEL AUTOR

 


Marcelo Terceros Banzer nació como el tercero de los hijos de Adalberto Terceros Mendívil y Josefina Banzer Aliaga en Santa Cruz de la Sierra en agosto de 1926. Pasó su infancia junto con sus hermanos en la casona ubicada en la calle Junín de nuestra ciudad. Desde muy temprana edad tuvo afición por la lectura y pasión por los valores religiosos, esmeradamente inculcados por su padre. Fiel a su vocación, Marcelo concluyó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Florida en el año lectivo de 1941, habiendo obtenido el título de Bachiller con 15 años cumplidos. Inmediatamente dio inicio a su formación profesional en la Facultad de Derecho de la Universidad “Gabriel René Moreno”, obteniendo el Grado Académico de Abogado en enero de 1947, después de haber defendido la tesis objeto de la presente publicación a los 21 años.

SEMBLANZA: Marcelo Terceros Banzer


 
Por: Jorge Siles Salinas

Muy estrechos vínculos de compañerismo y de afinidad espiritual me unieron a Marcelo Terceros Banzer desde la juventud. Por eso, el saber que se ha muerto inesperadamente, en Santa Cruz, dejando a los suyos y al círculo amplísimo de sus amigos sin poder reponerse de esta pérdida tremenda, fue para mí como un golpe seco, de esos que repercuten en la memoria, en el corazón, en el cerebro, de esos que provienen de una impresión que cuesta asumir como realidad definitiva y que cuesta mucho más todavía traducir en palabras, reflejar en algo escrito, en testimonio de amistad, en homenaje a lo que uno siente presencia aún cálida y cercana.

BREVES NOTAS Y DATOS ADJUNTOS

 


Ma. Cristina Terceros Suárez

(1) Grocio, Grotius (Hugo de Groot) 1583-1645. Célebre por la precocidad de su inteligencia y por la variedad de sus conocimientos. Después de haber escrito su Apología, publicó su Gran Tratado sobre el Derecho de la Paz y de la Guerra en 1625, el cual, acogido en general con fervor, ha sido considerado por mucho tiempo como el Código de las Relaciones Internacionales. Tanto por su carácter como por sus escritos, Grocio ha sido considerado uno de los hombres más notables de su época, y uno de los más dignos de respeto y de admiración. Su De Jure Belli et Pacis ha sido muchas veces impreso, anotado, comentado y traducido a todas las lenguas de Europa.

PRONUNCIAMIENTO DEL TRIBUNAL ENCARGADO DE LA REVISIÓN DE LA TESIS PRESENTADA


EL MAESTRO FRAY FRANCISCO DE VITORIA, O.P., FUNDADOR DEL DERECHO INTERNACIONAL, “SUS RELECCIONES...”

Tesis para optar al título de Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales, presentada por el alumno Marcelo Terceros Banzer.

Leído y examinado el trabajo que con el título que se menciona ha sido presentado a consideración del tribunal compuesto por los infrascritos, hallamos que tal trabajo, por la sustancia de su contenido, por los conceptos que encierra y por el lenguaje claro, conciso y elegante en que está redactado, merece la aprobación plena y la consiguiente opción a ser leído y sustentado en el examen de grado a que se ha hecho referencia. No obstante la deficiencia de las fuentes de consulta de que se puede disponer entre nosotros para documentar un tema como el propuesto por el postulante, tal como él mismo lo expresa con encomiable sinceridad, la tesis que hemos examinado revela un paciente estudio, una laboriosa búsqueda de datos y, sobre todo, una amplia comprensión y penetración de las doctrinas y enseñanzas del magnífico maestro alavés. Pese a que el estudio y conocimiento del pensamiento vitoriano no ha sido bebido de primera fuente, sino a través de las páginas de su acabado expositor y comentador contemporáneo D. Ángel Ossorio y Gallardo, las teorías, los conceptos y los postulados del docto dominico se hallan clara y precisamente analizados, de modo tal que muy bien puede inferirse que han llegado a serle familiares.

CAPÍTULO IV: LA RELECCIÓN DE JURE BELLI

 


La tercera y última de las célebres relecciones del P. Francisco de Vitoria, O.P., que son materia de nuestra tesis, es esta De jure belli, cuyo título original e íntegro es el de “Relección posterior de los indios acerca del derecho de la guerra de los españoles a los bárbaros”, y, como se nota, es una continuación de la De indis que acabamos de estudiar, aunque sus conclusiones son sobre la guerra en general y no particularmente sobre la que podría librarse entre españoles e indígenas. El doctor Ossorio y Gallardo, en el comentario que de este trabajo vitoriano hace en su obra El pensamiento vivo del P. Vitoria, dice: “Ya en la relección De indis muestra Vitoria notables atisbos sobre un derecho internacional que en sus tiempos no existía. Pero donde aparece en pleno desarrollo su criterio en este orden de la política es en la relección De jure belli, que sigue a aquella otra”. Es, pues, en esta relección en la que el dominico célebre, cuya obra y personalidad tratamos de estudiar, se muestra como el verdadero creador del Derecho Internacional. Esta relección podemos dividirla en tres partes, a saber: a) los puntos fundamentales de ella, que son cuatro; b) dudas propuestas sobre la justicia de la guerra y el derecho de los individuos a rehuir su concurso en una guerra; y c) dudas acerca de lo que es lícito hacer en la guerra justa.

CAPÍTULO III: LA RELECCIÓN DE INDIS

 


La célebre relección —cuyo título original y completo es el de “Relección primera de los indios recientemente descubiertos”—, considerada por todos como la obra cumbre del Padre Vitoria “en lo intelectual, en lo moral y en lo ciudadano”, al decir del Dr. Ossorio, fue dictada, como hemos dicho antes, en el curso de 1537-38 y se encuentra dividida en tres partes o capítulos destinados a estudiar otros tantos asuntos, a saber: si los bárbaros eran o no en realidad dueños de sus tierras, los títulos legítimos con los que los conquistadores españoles sostenían el derecho de la Corona a las tierras de América, y por último los títulos legítimos argüidos por Vitoria para justificar la conquista. “Hacía tiempo —dice la Enciclopedia Espasa— que Vitoria venía meditando el tema, suscitado en las escuelas por los violentos encuentros que en aquellos años tenían lugar entre los misioneros y los conquistadores del nuevo continente, amparados estos por los juristas que formaban parte del Consejo y a despecho de los teólogos, que eran sistemáticamente excluidos de esta causa”. Y cita también una carta que, escrita por Vitoria en 1534 y dada a la publicidad por el P. Beltrán de Heredia en 1929, contiene acres censuras a la conducta de Pizarro en el Perú por sus guerras crueles y, sobre todo, por la prisión del Inca.

CAPÍTULO II: LA RELECCIÓN DE POTESTATE CIVILI

 


La relección De potestate civili, que como ya dijimos corresponde al curso de 1527-28, y que Vitoria desarrolló más ampliamente después en sus otras relecciones De potestate Ecclesiae prior, De potestate Ecclesiae posterior y De potestate Papae et Concilii, dictadas en los cursos de 1530 a 1533, llama verdaderamente la atención a los estudiosos, pues es en ella donde se dibuja, con caracteres salientes, la libertad de pensamiento del P. Vitoria en una época de verdadero cesarismo. En el reinado del primero de los Carlos de España, cuando la autoridad no admitía, ni mucho menos, la libre expresión de los pensamientos, Fray Francisco tuvo la audacia de sentar cátedra sobre asuntos tan delicados como los concernientes a la República, su Rey y su manera de gobernarse.

CAPÍTULO I: EL MAESTRO FRAY FRANCISCO DE VITORIA, FUNDADOR DEL DERECHO INTERNACIONAL

 


A pocos meses de haberse celebrado el cuarto centenario de la muerte del Maestro Fray Francisco de Vitoria, O.P., bueno es recordar su obra imperecedera y restituirlo al sitial de honor que le corresponde, en su indiscutible calidad de fundador del Derecho Internacional, de la que vanamente trataron de proscribirlo con la conspiración del silencio que alrededor de él tramaron, durante siglos, los que pretendían quitar a España una de sus glorias más legítimas y a la Religión el honor de que fuese uno de sus frailes el que, un siglo antes que Grocio, expusiese y enseñase en la Universidad de Salamanca los principios fundamentales de la disciplina jurídica aplicada a la relación entre los pueblos. Y es aprovechando la proximidad de ese centenario que pretendo ahora, en la medida de mis posibilidades, trazar los rasgos salientes de la personalidad del ilustre dominico y estudiar, aunque someramente, las tres principales relecciones que le valieron el título de creador del Derecho Internacional: la De potestate civili, correspondiente al curso de 1527-28, dictada por Navidad de 1528; la De indis, correspondiente al curso de 1537-38, dictada alrededor del 1ro. de enero de 1539; y la De jure belli, correspondiente al curso de 1538-39, dictada el 19 de junio de 1539.

NOTA A ESTA EDICIÓN

 


El presente libro del Dr. Marcelo Terceros Banzer recoge el texto original que escribió en 1946 para optar al título de Licenciado en Derecho, Ciencias Sociales y Políticas en la Universidad Autónoma “Gabriel René Moreno”. Por ello, el texto respeta la ortografía tanto del castellano como del latín que se aplicaba en aquellos años. Inclusive se han respetado algunos recursos de escritura como el subrayado y el uso de comillas inglesas de las cuales se valió el autor. Esto es, nuestra intervención en el texto para corregir algo ha sido mínima.

PRÓLOGO

 


Me siento halagado por la honra que significa haber sido designado por los familiares de Marcelo Terceros Banzer para prologar el libro cuyo tema sirvió de base para que uno de los más preclaros hijos de esta tierra optara al título de Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales. La decisión del postulante de seleccionar para su tesis, de entre miles de temas existentes para tales fines, nada menos que la obra de un dominico de la talla de Fray Francisco de Vitoria escrita en 1546, y la profundidad con la que fue observada y analizada, revelan la formación intelectual privilegiada, el agudo criterio jurídico y, en la presentación de este trabajo, su pluma elegante, clara y precisa.

La Guerra del Acre (I)

 


Dada la extensión, necesaria por la vastedad del tema, ofrecemos hoy una primera parte de la bien documentada conferencia que, el 10 de enero de 1983, dictara Marcelo Terceros Banzer sobre la Guerra del Acre.

Tribus orientales

 


A la llegada de los españoles al Nuevo Mundo, se encontraron con poblaciones aborígenes en todas las regiones que iban descubriendo.

Por lo que toca a Sudamérica (Tierra Firme, en el lenguaje de los navegantes precursores), dos fueron las corrientes que podríamos considerar como fuentes de la penetración española a nuestros territorios, que actualmente son la parte baja y llana de Bolivia: la que iniciara Pizarro en 1532 por la costa del Perú y se adentró hasta Charcas y los valles subandinos ya hacia 1550; y la que encabezó Pedro de Mendoza, por el Río de la Plata, en 1536 y subiendo las arterias fluviales llegó hasta los Xarayes y el Río Grande por la misma época. Ambas corrientes de conquista y descubrimiento hallaron pueblos establecidos en las tierras que iban conociendo; los unos encontraron la organización de los reyes incas, con centro en el Cuzco y dominio extendido de Quito a Tucumán y de la costa a Charcas; y los otros, pueblos con nivel social menos desarrollado, pero con gentío abundante y costumbres sedentarias en algunos casos o recolectores en otros.

Sobre España y América (II)

La visión de ayer, que ofrecimos el domingo pasado, engasta con La visión de hoy y abrocha con La visión de futuro que entregamos ahora, completando una joya primorosamente cincelada. Recientes logros hacia la integración hispano-boliviana ponen de relieve cómo el entusiasmo por un ideal no deba confundirse con lirismo, porque es fuerza viva bastante para el logro de sólidos lazos de unión, incluso pragmáticos. Marcelo dijo así.

Sobre España y América (I)



Frescas las flores, preces y reminiscencias cariñosas de su segundo aniversario mortuorio, agrada poder dar a luz, bien que en dos partes, el texto de uno de los magistrales discursos pronunciados en tierras de España por Marcelo Terceros, cuyo novel tenor es el que sigue.

Bolivia en América (III)

 


Aquí cierra Marcelo, enfocando la situación política, su visión general de la Patria boliviana, con expresiones y conceptos reveladores de la madurez de su juicio, de su honradez cristiana y de una objetividad no afectada siquiera por antecedentes personales (despiadada persecución y acerbos sufrimientos y prisiones). Él nos dejó ejemplo de pensador sereno, hombre limpio y patriota veraz.

Bolivia en América (II)

 


II) EL HOMBRE

Hasta aquí he prescindido deliberadamente de cualquier consideración relativa al poblador de Bolivia y a él quiero dedicar la segunda parte de la charla que tenéis la bondad de escuchar. Más difícil que la primera, pues aquí entrarán, necesariamente, juicios de valor, yo deseo previamente pedir vuestra benevolencia, que espero me acompañará y sabrá disimular las deficiencias que se acusen en estas líneas.

Bolivia en América (I)

 


En este mes del nacimiento de la Patria Boliviana, es placentero dar a conocer, aunque en varias entregas, la hermosa y objetiva conferencia que Marcelo leyera en la Asociación Cultural Iberoamericana, de Burgos, España, allá por el año 1972.

Breves consideraciones sobre el transclasicismo

 


A lo largo de las siempre interesantes y novedosas explicaciones del curso monográfico sobre "El descubrimiento español de los derechos sobre la propia persona", que dictó el profesor Wenceslao González Oliveros en el Curso Doctoral de la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid de 1961 a 1962, aparte de la figura central del jurisconsulto Baltasar Gómez de Amescua y su "Tratado de la Potestad del Hombre sobre sí mismo", desfilaron autores y doctrinas, hombres y naciones, filosofía y política; pero me llamó la atención en forma especial el concepto del Transclasicismo con el que el erudito Maestro explicaba mucho —o el todo— de la realidad histórica y cultural de España que es, aunque haya también conjura contra esta verdad, lo sustancial de la realidad de Hispanoamérica.

Bolívar, por Salvador de Madariaga (VII)

 


A pocos días del 6 de agosto, la fecha de Junín, proseguimos la grata tarea de espigar conceptos de Madariaga comentados por Terceros, acerca del Libertador.

El capítulo II canta —esa es la palabra— el cruce de los Andes.

Bolívar, por Salvador de Madariaga (VI)

Paso a paso seguimos las acotaciones de Marcelo acerca del libro de Madariaga, hasta presentar lo más saliente del primer tomo de la obra. Entremos ahora a conocer lo escrito al margen del segundo.

La parte primera de este segundo libro se subtitula "Del caos a la victoria" y comprende ocho capítulos que por su orden se llaman: El discurso de Angostura (1819), De Angostura a Boyacá (1819), Más auxilios ingleses, De Boyacá a Angostura, Las angustias del poder, El pueblo español salva a Bolívar, El armisticio y La victoria.

Bolívar, por Salvador de Madariaga (V)

 


Henos aquí, siguiendo la guía de Marcelo, ya al final del primer volumen de la obra del autor español, de la que sólo hemos espigado lo relativo a algunos pasajes sobresalientes.

El cap. XXVIII describe la serie de acontecimientos, militares y políticos, de fines del 16 de abril del 18. Conviene notar algunos puntos, fuera de la simple conmemoración de datos, que dicen alto de la personalidad de Bolívar. Por lo pronto, al comienzo del cap., comentando una carta "admirable" de Bolívar a Nariño, reconoce la neta superioridad del Libertador sobre los demás caudillos patriotas que explicara su política -571-; y aquí viene la frase honrada del historiador, libre un instante de la pasión al calificar a Bolívar como "el más grande, elevado y noble de todos los caudillos de la guerra de emancipación hispanoamericana" -571-.

Bolívar, por Salvador de Madariaga (IV)

 


Los comentarios que ahora transcribimos son muy sugestivos sobre la admiración razonada de Marcelo por el Héroe y, también, lo innegable del apasionado biógrafo español.

Hay en el Cap. XXII una ligera recapitulación de la vida del Tigre de los Llanos, el famoso Boves, y usa a manera de explicación de su crueldad inexcusable. Con el espíritu de facción que predomina en la obra, se pinta luego, también a grandes rasgos, la personalidad de otro célebre bandido, esta vez del campo patriota: D. Bautista de Arizmendi, comparándolo a Boves y dando como causa de sus desatados impulsos de crueldad, en ambos casos, injustas ofensas hechas a cada uno de ellos. Con todo, la pintura de estos cuadros, que parecen las caras de una misma medalla, viene a desvirtuar la culpabilidad de Bolívar en la guerra a muerte que Madariaga trata de endilgarle exclusivamente, comprobando lo que tenemos dicho, basados en el propio autor, de que aquello era un estado de ánimo del que no podía escaparse Bolívar ni nadie.

Bolívar, por Salvador de Madariaga (III)

 


La Parte Tercera del Libro Primero se titula "La Guerra a muerte" y comprende los siguientes capítulos: XVII, El primer destierro; XX, La guerra a muerte; XXI, El primer triunfo de Bolívar; XXII, La primera dictadura; XXIII, La huida a Oriente; y XXIV, Bolívar toma Santa Fe y pierde Nueva Granada.

Bolívar, por Salvador de Madariaga (II)

Espigando la obra, para hallar las más finas hebras del amplio criterio de Marcelo, transcribiremos ahora de lo pertinente a la segunda parte del libro español, primero de los capítulos, lo concerniente al primer motivo de los pronunciamientos y, luego, sobre la influencia napoleónica y la guerra como contienda civil.

Bolívar, por Salvador de Madariaga (I)

 


Bajo el título genérico y modesto, Marcelo dejó enjundiosos comentarios sobre obras de singular interés, así compartía sus conocimientos y los frutos de su agudo ingenio. La entrega de hoy corresponde al "Bolívar" del famoso escritor español D. Salvador de Madariaga, tan gratuitamente rechazado y hasta execrado por muchos “devotos” del Libertador. El trabajo crítico revela, desde el principio, un espíritu libre y ecuánime.